"Dolor emocional"

Puedo afirmar que todas las personas en el mundo, alguna vez han sentido cierto dolor emocional, debido a la pérdida de algún ser querido, a problemas familiares, sociales, de pareja, o a alguna situación difícil experimentada.
¿Por qué sentimos este dolor?
Muchas veces perpetuamos el dolor emocional sentido en alguna ocasión debido a que tenemos recuerdos “emocionalmente cargados”, de situaciones que en el pasado fueron dolorosas, y es ahí cuando se vuelve más difícil racionalizar y actuar de acuerdo a nuestras verdaderas prioridades, ya que caemos en un circulo vicioso de recuerdos negativos, causas no encontradas y preguntas sin respuesta, que van generando más emociones negativas y se crea un carga de energía muy pesada de la que a veces es difícil salir. Podríamos llamarle a esto depresión.
¿Por qué traemos estos recuerdos “emocionalmente cargados?
A diferencia de los animales que actúan por instinto de conservación, muchas veces los seres humanos actuamos en contra de este por la búsqueda de un bien emocional. Si una zebra ve atacada su cría por un león, valora la situación y si ya no se puede hacer nada y pone en riesgo su propia vida, se aleja y busca después tener más crías. Si una persona ve en riesgo a algún ser querido pone en riesgo su propia vida y al perderlo sufrirá por mucho tiempo su partida, causándose un daño emocional fuerte.
¿Qué hace que actuemos inclusive a costa de hacernos pasar un dolor emocional?
El dolor está presente en nuestra forma de ser y pensar. Desde pequeños la religión católica nos dice que Jesucristo sufrió y murió por nosotros para salvarnos, y que el único camino hacia la salvación es el vivir una vida de sacrificio. Inclusive hay ciertos grupos religiosos que viven la flagelación y el infringirse dolor, como una práctica común que los llevará a la salvación.
Quiero atreverme a hacer una conclusión de las preguntas planteadas en este artículo, relacionándolas con la religión:
Permitimos sentir dolor emocional, inclusive en ciertas ocasiones muy fuerte, debido a la búsqueda de un bien mayor. Tal y como la religión inculca el sufrir ciertas cosas en esta vida para después alcanzar la felicidad eterna.
Muchas veces el problema llega cuando este bien mayor no existe y es sólo una ilusión emocionalmente creada, a la que por falta de racionalidad nos aferramos a sentir y desear y aunque en la realidad no exista y no sea factible alcanzar. Lo mismo pasaría si nos aferramos a pensar que en base a sacrificio vamos a alcanzar la felicidad eterna, pero un día nos damos cuenta que esta felicidad eterna no existe.
No quiero sonar como escéptico, pero creo que tanto en cuestiones emocionales como religiosas es importante tener cierta "racionalidad emocional" para poder disfrutar el proceso y no sólo el beneficio último, ya que muchas veces este tarda toda una vida en llegar.
Foto: Vitruvian Man by Leonardo Da Vinci

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